La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó en más de un 90% la probabilidad de que el fenómeno El Niño alcance una categoría fuerte, un escenario que podría tener consecuencias sobre el régimen de lluvias en distintas regiones de la Argentina.
El Niño se fortalece: cuánto podría llover en Argentina durante la primavera y el veranoAnte este panorama, Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, explicó a NA cuáles podrían ser los principales efectos del fenómeno en el país y advirtió sobre el aumento de los riesgos asociados a eventos meteorológicos extremos. “Los eventos extremos cada vez son más frecuentes y más intensos”, señaló la especialista en una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas.
Qué efectos puede provocar El Niño en Argentina
El Niño es la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), asociado a un aumento anormal de la temperatura del océano Pacífico ecuatorial. Esta alteración genera cambios en la interacción entre el océano y la atmósfera y puede modificar los patrones de circulación a escala global.
Como consecuencia, algunas regiones del planeta pueden atravesar períodos con mayores precipitaciones, mientras que otras pueden experimentar condiciones más secas. En el caso argentino, El Niño suele estar relacionado con condiciones más húmedas, lo que incrementa el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y crecidas de ríos.
El Litoral, una de las zonas más expuestas
De acuerdo con Gulizia, una de las áreas que merece especial atención es el Litoral, particularmente por su relación con la cuenca del Plata. En esta región, un aumento de las precipitaciones puede elevar el riesgo de crecidas de los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay e Iguazú.
El impacto también puede alcanzar al centro y norte del país, aunque las señales asociadas al fenómeno no tienen la misma intensidad que en el Litoral.
Otra zona que podría verse afectada es la Pampa Húmeda, donde las lluvias abundantes pueden provocar anegamientos con consecuencias para la actividad agropecuaria.
Qué puede pasar en Cuyo y la Cordillera
El comportamiento de El Niño no es uniforme en todo el territorio argentino. En Cuyo, la dinámica es diferente a la de las regiones húmedas del centro y el norte. En la zona de los Andes centrales, explicó la meteoróloga, las condiciones asociadas a El Niño incluso pueden resultar beneficiosas debido a un aumento de las nevadas.
Sin embargo, esas mayores precipitaciones en forma de nieve también pueden tener consecuencias posteriores. Una mayor acumulación durante el invierno puede contribuir a generar mayores caudales durante el verano, cuando se produce el deshielo.
Por qué es clave fortalecer las alertas meteorológicas
La especialista destacó que en los últimos años hubo avances importantes en la capacidad de anticipar estos fenómenos. Entre ellos, mencionó el desarrollo de modelos numéricos de mayor resolución y herramientas capaces de representar mejor la interacción entre el océano y la atmósfera.
También se avanzó en la comprensión de que no todos los episodios de El Niño son iguales y que sus efectos dependen de múltiples factores. Pero, además del pronóstico, Gulizia consideró fundamental mejorar la forma en que esa información llega a quienes deben tomar decisiones.
En ese sentido, señaló la importancia de fortalecer los sistemas de alerta temprana, especialmente los del Servicio Meteorológico Nacional, que es la autoridad oficial para emitir alertas y avisos meteorológicos de corto plazo.
La especialista planteó que, frente a un escenario en el que los eventos extremos son cada vez más frecuentes e intensos, es necesario reforzar los recursos humanos, la infraestructura, la tecnología y la coordinación entre organismos.
El objetivo es que los pronósticos puedan transformarse en acciones concretas para anticipar inundaciones, crecidas, anegamientos y otros impactos, y así reducir tanto las pérdidas económicas como el riesgo para la población.